Algas para el consumo humano

¿Conoces las algas para el consumo humano? Según el diccionario de la RAE la definición de alga es: cada una de las plantas talófilas, unicelulares o pluricelulares, que viven de preferencia en el agua, tanto dulce como marina, y que, en general, están provistas de clorofila acompañada de otros pigmentos de colores variados que la enmascaran.

Estamos familiarizados con su uso en el mundo oriental, sin embargo, actualmente también es frecuente su consumo en occidente.

Vamos a conocer estos vegetales acuáticos:

  • Las algas se alimentan de los compuestos inorgánicos y orgánicos que se encuentra en el agua que habitan o en el suelo acuático en el que están sus raíces, transformándolos en glucosa y CO a través de la fotosíntesis.
  • En Europa la mayor parte de las algas se utilizan para extraer una sustancia que se utiliza en la fabricación de agentes gelificantes, espesantes y estabilizantes, usados en la industria agroalimentaria, en productos del hogar y en biomédica. Son los aditivos E-406, E-401, E-402, E-403 y E-404.
  • Centrándonos en la alimentación las algas son muy interesantes desde este punto de vista. Son alimentos de alto valor nutritivo, proporcionan gran cantidad de vitaminas, minerales y oligoelementos en dosis pequeñas que no suelen ser frecuentes en otros alimentos más comunes. Poseen la capacidad de equilibrar el organismo, estimular las glándulas endocrinas, la circulación sanguínea, los intercambios minerales y la eliminación de toxinas.
  • Son ricas en yodo, calcio, fósforo, azufre, sodio, flúor, hierro, magnesio, litio y zinc por lo que son idóneas para la remineralización y el fortalecimiento de los huesos.
  • Contienen principalmente vitamina E, A y B12, ésta última ausente prácticamente en los vegetales terrestres.
  • Ricas en fibra, favorecen el tránsito intestinal y tienen un bajo contenido en grasas.

Hay muchas algas aptas para el consumo humano, pero las más conocidas son:

Nori: su uso en la elaboración de sushi la ha popularizado. Es de color negro, tiene un sabor intenso, recordando al pescado. Son consumidas en platos típicos orientales, como el sushi (arroz y pescado crudo), tostadas sobre el fuego y desmenuzadas sobre ensaladas, platos de arroz, pastas o sopas. También se venden en forma de snacks (tostadas con semillas de sésamo).

Kombú: Su color es verde parduzco. Se usa como verdura por su consistencia carnosa y debido al ácido glutámico que contiene, tiene la propiedad de ablandar la fibra de otros alimentos, por lo que si se añade a los platos de cereales o legumbres (garbanzos, lentejas, soja…), se ahorran minutos de cocción y facilita la digestión.

Entre las recetas más destacadas de alga kombu se encuentra el dashi, un caldo elaborado con dicha planta, bonito y agua en el que se cuece todo y se filtra para crear así una sabrosa base para otras elaboraciones. También se utiliza para cocer arroz y así dotarle de su sabor característico al tiempo que se le aportan pequeños trozos de la misma con el objetivo de dar un contraste en cada bocado.

Wakame: cuando se seca adquiere color verde oscuro y si se escalda antes del secado adquiere un color verde brillante. Es la más indicada para iniciarse en el gusto de las algas y muy versátil en la cocina. Para aprovechar mejor sus cualidades, es preferible tomarla cruda en ensaladas. Previo remojo de media hora aproximadamente, combinándolas con todo tipo de verduras. Hervida se utiliza para sopas o platos cocinados y acompañando a pescado o pollo, o cocinada al horno. Se puede usar como otras algas para ablandar y acelerar la cocción de las legumbres secas. En polvo se usa como condimento de arroz y vegetales.

En el próximo post conoceremos otras algas menos comunes en el consumo occidental.

Como siempre….espero que os guste¡¡¡¡

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